La autoescuela Avenida, cuya sede está en calle Otero Pedrayo, ha sido la primera de la provincia de Lugo y una de las primeras de toda Galicia en adquirir un cuadriciclo con doble mando, para que sus alumnos puedan realizar las prácticas necesarias para obtener la licencia de ciclomotor, obligatoria para ponerse al volante de ese tipo de vehículos. Hace sólo dos meses que comenzó a circular por las calles de la capital lucense, pero ya ha conseguido captar clientela de toda la provincia e incluso de algunas localidades de A Coruña.
Para conducir este tipo de vehículos, que la gente conoce vulgarmente como “coches sin carné”, sólo es necesaria una licencia de ciclomotor, pero los alumnos tienen que pasar ahora, aunque superen los 16 años de edad, un examen teórico y una prueba práctica –que mide su destreza- para obtenerla.
La gerente de esta autoescuela lucense, Mónica Pérez, explicó que “los jóvenes no tienen problemas” para subirse a una moto y realizar las pruebas de destreza que exigen los examinadores, pero “la gente de una cierta edad no tiene tanto equilibrio” y hacer el examen sobre dos ruedas sería para ellos “mucho más difícil”. Además, al disponer de un cuadriciclo “pueden hacer las prácticas en el vehículo que realmente van a conducir cuando consigan la licencia”, añadió.
Aunque reconoce que la compra de este vehículo, homologado y dotado con doble mando como los coches de autoescuela convencionales, supuso un importante desembolso para su negocio -equivalente al coste de un turismo de gama media-baja-, Mónica Pérez confirmó que esta idea ha comenzado a dar sus frutos, porque cada vez más gente pregunta por las prácticas en el cuadriciclo.
A bordo de este vehículo, las personas que hacen las prácticas aprenden a realizar giros, incorporaciones, aparcamientos y todo tipo de maniobras, al igual que los alumnos que se examinan para obtener el permiso de conducir convencional. Por ello, algunos clientes que ya disponen de la licencia de ciclomotor acuden a la autoescuela para familiarizarse con el funcionamiento de los cuadriciclos antes de comprar uno en propiedad.
De hecho, aunque los primeros clientes fueron de la ciudad de Lugo, dos meses después de que este pequeño utilitario comenzase a circular por las calles del casco urbano, se han sumado a la lista de usuarios varios alumnos de otras zonas de la provincia e incluso de localidades de A Coruña. “Recuerdo que incluso vino una persona de Coirós”, dijo Mónica Pérez.
A su juicio, con independencia de lo beneficiosa que pueda ser para su negocio la compra de este vehículo, Mónica Pérez subrayó que su uso por parte de los alumnos y futuros conductores puede contribuir también a mejorar la “seguridad vial”, porque muchas personas se ponen al volante de estos cuadriciclos, con su correspondiente licencia, sin haber realizado ni una sola práctica con un coche de estas características.